miércoles, 1 de agosto de 2012

SI HUBIERA ENTRADO.......


En el cuarto partido de la serie final en el pabellón de Ciudad Jardín, el 18 de mayo de 1995 con 2-1 a favor de los malagueños, Mike Ansley se echó a su equipo a la espalda y asumió toda la responsabilidad, consiguiendo 36 puntos hasta los instantes finales. Con el resultado de 77 - 79 a favor del Barcelona, hubo un tiempo muerto a falta de escasos 30 segundos. La pelota era del Unicaja y Mike Ansley la subió desde zona defensiva, delante suya estaba Darryl Middleton. A falta de 7 segundos, Ansley se levantó desde 7 metros buscando el triunfo y la liga para el Unicaja. El balón no entró por muy poco y salió disparado hacía el banquillo del Barcelona desde donde Aíto García Reneses había pedido un nuevo tiempo muerto. Unicaja hizo falta y el Barcelona solo anotó 1 tiro libre. Aún, con 4 segundos Mike Ansley intento subir la pelota y lanzar a la desesperada buscando el empate y la prórroga pero el Barcelona hizo falta a mitad del campo. Anotó el primer tiro libre y lanzó el segundo a fallar sin que el marcador se volviera a mover. Al Final, 78-80. Aquella noche, acabó con 37 puntos, 10 faltas recibidas y 39 de valoración ACB en uno de los mejores partidos de su carrera. En el quinto encuentro, en la despedida de Epi, el Barcelona ganó por 73-64, consiguiendo la liga. Ese triple es conocido en Málaga como "El no triple de Ansley".




La historia de algunos baloncestistas, para bien o para mal, se define por una jugada puntual. Una acción, un relámpago, una décima de segundo, dejó una cicatriz en uno de los mejores jugadores de los años ochenta y principios de los noventa. José Antonio Montero fue un adelantado, un base de 1,93 metros, más alto de lo que se estilaba y capaz de actuar con la soltura y rapidez de los timoneles de entonces a la vez que movía a su equipo, el Barça.

Se podrían añadir decenas de hitos en la carrera de Montero. Sin embargo, pasó a la posteridad por lo que sucedió el jueves 11 de abril de 1996 en París. Fue un tapón ilegal del croata Vrankovic que los árbitros no vieron. Quedaban cuatro segundos. No hubo margen para más. Ganó el Panathinaikos por 67-66 y frustró el primer título del Barça en la Copa de Europa.



Horace Grant: Y si he de elegir un momento concreto en la pista, me quedo con el tapón que le puse a Kevin Johnson ante los Suns en las Finales y que supuso nuestro tercer anillo.

Si el base de los Suns hubiera evitado el taponazo de Horace se hubiera llegado a un septimo partido y quien sabe si el Gordo Barkley hubiera tenido un anillo en su mano.

fuente:
Marca
El País

@abrisierra23

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